La ventana de mi corazón. Estel Julià (2011)
Tarde de domingo
Tendida bajo el ventanal de mis ojos
cierras la maleta llena de niebla.
Te dispones a recoger uno a uno
los minutos que restan
del fin de semana y regresar a casa
antes de que caiga la tarde.
Pronto quedarán lejos
los fragmentos que anduviste.
(Allí se escribieron la noche,
la piel de las olas,
y la luz sin fin de las palabras).
Me pregunto si borraste todos los signos,
en lo más profundo, todos los recuerdos…
Bajo kilómetros de la realidad
te habla el paisaje del olvido
con la muerte dulce en su boca.
De nuevo despierto en esta extraña ciudad
con el sonido de la lluvia de la tarde.
de La lengua de las ciudades (inédito). Estel Julià
Música recomendada: Hymne a l'amour. My brightest diamond.






2 comentarios:
Estel,
Sencilla, precisa y hermosa; como los domingos de retorno, sin mirar atrás y con el dolor cargado sobre los hombros.
Cierto es que la poesía te abre caminos que no conocemos, retorcidos o erectos, pero siempre escondidos en los recovecos más insospechados de nuestra naturaleza.
Justo, el domingo pasado, fue mi bautismo literario, sí me estrené leyendo en público. Hace muchos años que escribo: poesía, relatos cortos y novelas pero nunca ´he publicado nada y nunca había leído alguna de mis creaciones. La experiencia fue maravillosa, y, aunque me puse, más grana que una fresa madura, el mero hecho de que me dijeran que se habían enamorado de mí, no de la Ana que se veía, sino de la Ana escritora, me hizo sentirme como jamás me había sentido. Ese fue mi domingo.
An@
Me alegro Anna, con el tiempo verás que todo eso no sirve para nada. Lo realmente importante es enfrentarte ante el reto del papel, cada día.
Lo demás que te endulcen falsamente un mundo en el que la guerra está servida.
Mucha suerte.
Estel J.
Publicar un comentario en la entrada