Una mano de pintura (2011). Estel J.
Necessite un matusser
Entren a la teua casa. Miren de dalt a baix. Escruten cada corba sinuosa, cada centímetre de la pell que cobreix les parets. Afigen i lleven colors a la realitat, inventen textures noves que modelaran amb les seues mans. Retoquen els trets de la geografia interior i prometen perllongar la pintura fins al sostre com a símbol de la perpetuació o prolongació de la immensitat del color fins a la blancor eterna…
Tot són tòpics per a qui no creu en l'amor.
En definitiva, ells són (els pintors) com els amants. Quan els crides poden tardar setmanes fins a donar-te un pressupost acceptable. I quan els tens a la llar, mesuren superfícies, temptegen el terreny i, de sobte t'adones que s'han perdut en l'espessúria amb un parell de creences malsanes. Incapaços de donar solucions immediates et deixen penjada després de donar-te una xifra, que no inclou el reciclatge de la pintura vella i, això sí, amb un plus per si de cas han de treballar diumenge.
En conclusió, així està el país, en l’atur. I clar, tu sempre sola.
de «Nyaps per un cor trencat»
Estel J.________________________
Necesito un chapuzas
Entran en tu casa. Miran de arriba abajo. Escrutan cada curva sinuosa, cada centímetro de la piel que cubre las paredes. Añaden y quitan colores a la realidad, inventan texturas nuevas que modelarán con sus manos. Retocan los rasgos de la geografía interior y prometen prolongar la pintura hasta el techo como símbolo de la perpetuación o prolongación de la inmensidad del color hasta la blancura eterna…
Todo son tópicos para quién no cree en el amor.
En definitiva, ellos son (los pintores) como los amantes. Cuando los llamas pueden tardar semanas hasta darte un presupuesto aceptable. Y cuando los tienes dentro de la casa, midiendo superficies, tanteando el terreno, te das cuenta de que se han perdido en la espesura con un par de malsanas creencias. Incapaces de dar soluciones inmediatas te dejan colgada después de darte una cifra, que no incluye el reciclado de la vieja pintura, y eso sí, con un plus por si acaso han de trabajar en domingo.
En conclusión, así está este país, en paro. Y claro, tú siempre sola.
de «Chapuzas para un corazón roto»
Estel J.
Estel J.
Música recomendada: Dime tu nombre. Duncan Dhu






1 comentarios:
Chapuzas hay muchos, demasiados… Y creo que la mayoría coincidimos en que todos aparecen y desaparecen como amantes incautos.
Sin embargo, cuando están en la faena, recorriendo lo indescifrable, que tú conoces como la palma de tu mano, se hacen los interesantes… Una manita por aquí y una pincelada por allá.
Todo sirve en ese ir y venir meticuloso, que desaparece, de repente, en el lodo matutino de un buen día sin saber su devenir.
Son así, son los poderosos, los que nos tienen atrapados: no podemos vivir sin ellos… Y ellos, sí pueden vivir sin nosotros.
Ann@ Genovés
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