- Me dijiste que esta vez no te marcharías.
-No, nunca dije eso. Tal vez todo fue un producto de tu imaginación. A veces las cosas no son como las vemos. Nada es lo que parece.
En ese momento se hizo un terrible silencio entre los dos...
- Tal vez tengas razón y todo esté aquí, dentro de mi cabeza, o aquí -dijo situando su mano en el centro justo de su externón- en mi corazón.
Él la miró a los ojos. No supo que decir y sintió cómo poco a poco le invadía un nuevo ataque de pánico. Ella era perfecta, sin embargo, desataba en él aquella patología que desde hace años le perseguía. No pudo evitar salir corriendo en estampida.
Ella quedó sola. Sentadada en el sofá mientras giraba sobre uno de sus dedos un hilo rojo de algodón que había arrancado a la colcha unos minutos después de que hicieran el amor.
Enigma - Between Mind & Heart




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